lunes, 17 de abril de 2017

SI, A TODOS NOS ROMPEN EL CORAZÓN II

Mirenme a mi como la protagonista de una trágica historia de amor sin fin ni inicio. La vida rota y el alma desaparecida. 


Se podría decir que un corazón roto es nuestra propia culpa y ponerse a llorar no soluciona nada. Mi caso fue algo tremendo, imaginen a una niña de 15 sin saber nada de la vida y tampoco sin conocer a otras personas a parte de su típico circulo de amigos. Yo era la única sin historia de amor, todos ellos ya habían tenido a alguien. Juego de niños podrán decir, y aunque es cierto, también lo es lo santo que lo ponemos a todo a esa edad. 

Tenía 15 y era mi ultimo año de vida razonable sobre aquel sistema que me había tratado tan bien durante tanto tiempo. Empezaba a pensar en lo que quería ser, los planes de mi vida y así fue como empezó todo. Yo quería libertad, viajar por el mundo y tomar fotografías, un plan muy estúpido pero para mi hasta ahora sigue siendo mi camino. En fin, ese pequeño plan se volvió todo un problema al conocerlo a él. Si, a él. 

Cabello negro y los ojos oscuros. Su manera de hablar e incluso hasta de vestir no me atrajeron pero si que me llamaron la atención, él era diferente a todo lo que había conocido. Mi mente exploto al salir de la burbuja que me tenía atrapada. Por fin conocí a una persona que solo había visto en películas o libros. De inmediato sentía la atracción de quedarme con él, ya no me quería ir porque él ya lo era TODO. 
¿Que lo hacía diferente? Lo recuerdo tan bien, sera por esos piercings o las cadenas que tenia como correa. Su estilo punk y ese aire de libertad y seguridad que transmitía con cada paso que daba. Lo maravilloso de sus ojos que parecían ocultar tanto pero a su vez revelarlo todo. Él era un blue boy, se notaba a la distancia lo alejado que se mantenía y yo lo descubrí. La chica rara que andaba haciendo muecas y sonidos extraños no importa el lugar donde se encontrara, lo descubrió. Y esta weirdo girl supo lo que significa querer a alguien que no fuera mamá. 

Yo realmente no quería alejarme de él. Pero pongamos las cosas claras él era mayor que yo por 3 largos años, y quien iba a querer a una niña rara de 15 años que se la pasaba encerrada. Mi padre jamás me lo iba a permitir no importara lo que pataleara o como gritara a las 2 de la mañana. Y así sin darme cuenta yo sola me empece a romper el corazón, porque lo sabia. Faltaba mucho para mi mayoría de edad y él no me iba a esperar. 

El Mal Trato al Estudiante

Yo estudio Marketing, no es la gran cosa pero a mi me gusta. Antes estudiaba Ingeniería de Software en un instituto de renombre: "Instituto San Ignacio De Loyola" por problemas económicos tuve que dejarlo todo. La historia se centra en lo maravilloso que era ese lugar y la peste en la que estoy ahora, bueno el precio da la razón de todo el conflicto pero es que prácticamente ahora pago la mitad de lo que pagaba antes pero miren lo malo que me tengo que llevar. Una pésima atención y profesores déspotas.

PUTA MIERDA. Me puse a gritar por el uso de un laboratorio de computo porque la encargada decía que era solo para los chicos de una determinada carrera. Cuando estudiaba en ese otro maravilloso lugar todo era tan fácil, jamas hice quejas y nunca me tuve que plantar frente a un coordinador para obtener alguna maquina. Pero ahora casi me sacan a palos. Que clase de institución te hace eso si lo único que quieres es terminar un trabajo y además que clase de profesora te trata de tan mala gana.
Ah y lo peor, hice un reclamo a la oficina para estudiantes y aquella pequeña queja genero todo un tramite de 4 días hasta que se resuelva.

Díganme loca pero yo hago que se el sistema se les desplome si esto vuelve a suceder. Porque Dios, toda un día para encontrar una sola maquina.

Extraño tanto la simpleza de mi antiguo instituto, extraño su buen trato y ,sobre todo lo rápido que era todo.

Les dejo la canción que me calma en estos momentos: https://youtu.be/F8wqmh3KybI

miércoles, 12 de abril de 2017

Somos una mierda consumista


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El consumismo nos afecta a nosotros los seres humanos, nos hace vulgares e ignorantes,atrapa a nuestros hermanos y condena a nuestros hijos. Nos creemos superiores como si la tierra fuera 
solo nuestra. 

Para nosotros parece que comprar es una religión, no eres nadie sin unas zapatillas nike o adidas. Eres una mierda si MAC no es tuyo o sigues su camino. 


THE TRUE COST



Más de 300 muertos en una maquiladora de Bangladesh es el verdadero costo de la ropa que compramos en tiendas como Zara o Forever 21 arroja cada año. La industria textil es uno de los trabajos peor pagados, además de las injusticias y maltratos físicos que sufren quienes confeccionan prendas en el continente asiático para poder surtir a América y Europa. The True Cost, dirigido por Andrew Morgan, es un documental que muestra la sobreproducción de ropa provocado por el sistema fast fashion, el principal problema de la explotación laboral y gran parte del deterioro del planeta.

SWEATSHOP DEADLY FASHION



Otra fábrica de explotación del continente asiático, ubicada en la capital de Camboya, es Pnom Penh, una de las cadenas de ropa más grande del mundo y con mayor desigualdad; en este documental tres jóvenes curiosos por conocer el origen de las prendas, exploran esta región y el resultado es poco alentador, pues retratan la tragedia de las personas que se dedican a producir nuestra vestimenta.


MADE IN BANGLADESH


El periodista Mark Kelley, junto al diseñador Sujeet Sennik, viajó a Bangladesh para conducir el proyecto en el que expone la realidad que viven los habitantes de este país en vías de desarrollo, quienes sólo tienen como opción trabajar en la industria textil para sobrevivir. 

Una larga travesía para los conductores en la que descubren los maltratatos y explotación que sufre la comunidad a través de la voz de los propios trabajadores.

ADICTA A LAS COMPRAS

Tengo unos malditos 19 años. Nací en una familia pobre y aunque ahora trabajo aún no puedo entender la necesidad de comprar ropa cada ...